28 de noviembre de 2015

Move it carefully

El terror de la hoja vacía. Muchos comienzos sin final, es como si quisiera adelantar al final de la novela para saber si hay casamiento y final feliz. Hace unas semanas no podía con el final, ahora el comienzo me come el cerebro. Cuándo. Cuándo hacer algo, cuánto y cómo. Obvio, lo mejor de la vida pasa sin planificar. Pero explíquenle eso a mi cerebro.
Una calesita sin terminar, una fortaleza que sé que existe, un encuentro y una caricia. Me siento bien, pierdo un bondi y me pongo a llorar. Así de sensible soy y estoy.

Mucha ansiedad y sé que tengo la capacidad, pero no quiero presión, tengo suficiente. Estar a un mes o dos de recibirme es MUCHO.