31 de agosto de 2015

Lunes por la madrugada (B)

Un domingo que estuvo bueno, estuvo raro, estuvo con sueño.
Un montón de imágenes y un viaje al pasado. Un par de partidos de fútbol a la distancia y un par cerca. Unos cuantos momentos altruistas. Una alergia que me comía el sistema inmune. Sigue haciéndolo, hasta me hizo sangrar la nariz.
Unos paquetes de Elite que esconden mi tristeza. Los silencios que todavía no conocés, que conociste hace poquito. Esos que yo uso como alertas, porque la verborragia es mi concepto usual.

Un montón de pensamientos que me inundan, una torpeza increíble. Me enojo, hablo, no hablo, chau, nos vemos. La magia de la internés. La magia de un paro que me hizo caminar mucho y perderme otras cosas que me hubiera gustado vivir, pero bueno, dicen que todo pasa por algo (?) a mí hoy me preocupa lo que NO está pasando, que es, tipo, dormir y esas cosas estandarizadas socialmente.

No, nunca o casi nunca soy asertiva hablando(te) y es muy tarde como para decir algo coherente.

Buscando una canción para musicalizar todo esto raro que vengo siendo, encontré algo que explica el momento, la canción, quién es el (te) y todo eso (?) espero.

No, ni en pedo esperen entender algo. Ni me entiendo yo. (por qué mierda hablaba en plural si son las 5 de la mañana y tengo solo a la computadora enfrente a mí)

13 de agosto de 2015

Tanzen in die Dunkelheit - wollen Sie gut

No entiendo más. No entiendo nada de todo esto. Mil reacciones que no me gustan. Una urticaria, una reacción al contacto (bueno, si lo considero contacto...) Unas 6 horas que no van a ser tales porque me colgué escribiendo una noche en blogger. Un título fallido, no hay contactos con el texto y por eso volví. Tocs periodísticos. Una duda y un tire y afloje que no termina nunca. La tranquilidad que siempre está ahí pero fría y distante a veces. Siempre. Su definición es esa: distancia. Y no la distancia de la entrada de hace 3 meses. Esa duele, esta otra, es diferente. Puedo entenderla.

Y siempre tan gentil, yo siempre tan arisca. Siempre tan indescifrable, quisiera gritar, pero lo cortés no quita lo valiente.  No entiendo nada, me quiero resignar a que no pase lo que creo, pero esperar nunca se me dio bien. Una caminata tan  torpe. Una dulzura mezclada con insultos. Será que creo una mampara para que no veas mi realidad en sentimientos. Será que estoy escribiendo sin un sentido porque, otra vez, no sé si leerás.

Brillando en lo oscuro

Hay algo real en todo esto y es: molestia e incomodidad.
Por un lado, un pibe siendo, pero a mí me rompe los huevos. Es normal. O esperable. Por otro, una conversación de sordos y una realidad que cacheteó a más de uno. Si quisiera explicarte todo lo que me pasó en 24 horas por la cabeza, no podría. Sí, hablar mucho, hablar poco, no entender, o sí, tirar un par de cables. No estaría pudiendo más con la sobredosis de cosas que me están superando. No estaría pudiendo decir más de una cosa simple. Un embole. Ojalá te des cuenta algún día. O no, ya no sé qué prefiero. Y estoy escribiendo como si vos me pudieras leer, cuando sé que es raro que lo hagas, sin que yo lo permita.