6 de mayo de 2015

So close, so far

Desde chiquita aprendí que la distancia engrandece los recuerdos. Tanto, que a veces puede lastimar. Saber que tengo solo un recuerdo de vos, luego, situaciones efímeras que no me dejan saber la realidad. Solo un paralelismo que resulta muy obvio si me propongo hacer analogías. La respuesta siempre está muy cerca, accionar o no, saber si resultará en algo positivo o quedarme en zona de confort esperando que los caminos se crucen... El problema es que la distancia pesa en mi contra. O quizás no. Decile al mecanismo de pesimismo que quizás no todo resulte como pareciera. Te odio, distancia. Me cagás hasta las ilusiones.


Tan ilusorio que asusta.

No hay comentarios.: