5 de febrero de 2015

Salir

Dicen que la música acompaña a las personas. Que cuando todo parece ser oscuro, es esa luz que te puede iluminar. Dicen que cuando te enfermás, es porque hay cosas que piden salir a esa luz. Pero... ¿y si lo que te enferma en primera instancia es una situación? La aceptación es complicada, sentir es un torbellino, la vida es un momento ligado a otro, cómo saber qué camino tomar, capaz que escuchar tantas opciones me está mareando un poco. "Deberías" es la palabra que más escuché en este último tiempo. ¿cuánto tiempo? Meses, años, siglos, toda mi vida, no sé. Será que el ser humano está tan anclado a las categorías que necesita aplicarlas a cada respiro y paso que da y cuando alguien (en este caso vendría siendo yo) no se adecúa a sus estándares, le dice las temidas palabras: "¿por qué no hacés esto?" "para mí hacés esto, y está mal, tendrías que hacer/decir/mostrar una x cosa"

Lo raro es que siempre eso que es cuestionado es el quid de la cuestión, lo que te moviliza, tus deseos, sentimientos, logros, como quieras llamarlo.
Ese objetivo se puede transformar en posible o en factible, o en un simple hecho, pero a veces los "hacé esto" nublan todo eso.

Es raro, no estoy llegando a lo que quiero decir después de muchas palabras, creo que lo que sintetiza esto es que, todo bien, pero cada uno tiene una vida, una subjetividad y una forma de existir particular.

Y cuando no lo lográs expresar, te enfermás. Como sea, pero te termina pasando.
Por eso hay que dejar ser, sentir, pensar y salir a todo lo que nos pasa. 

1 comentario:

Yo dijo...

Claramente, es obvio que lo reprimido termina reventando la mierda para todos lados. El único "deberías" que te voy a decir, es que "deberías" cagarte en esos mismos "deberías", incluso en los que te pueda decir yo.
Que la chupen los giles.