31 de diciembre de 2015

Sube a mi cohete que cambia el año.

La última entrada fue tan emo y tan rara que estoy acá de nuevo. Nunca me gustó ni me gusta hacer balances y tampoco lo pretendo. Me desperté de manera tan automática que no parezco yo. Además creo que dormí pocas horas. Tampoco me acuerdo bien a qué hora me acosté. El calor me pegó mal. Menos mal tengo certezas en este mundillo terrible. Jaja, la más mínima inestabilidad me hacía llorar anoche, horrible. No soy de las que crea que el año cambia una situación particular que uno tenga, pero considerando mi vida, que igual cambia en tres horas, sí, lo tomo como un desafío para cambiar lo que no me guste.

Y de verdad, porque ahora abandono la vida "académica", me queda UNA materia para recibirme y... chau Liccom. No sé bien qué voy a hacer en ese momento que me digan "¡Te recibiste!" Cosa que no creo que me "digan", sino que me enteraré por Bedelías, y lloraré frente al monitor, medio saltoneando. Que me falte tannnnnnnnnnnn poquito, es una metáfora con el día de hoy. Todos saben que termina el año, hay quien lo resume (yo no resumiría el año, ni este mes, ni mi carrera) y hay quien va viendo. Yo, voy viendo. Este último mes me dio vuelta la cabeza en muchas cosas. Fue bueno, pero movilizador. Montaña rusa. Quizás por eso, hasta hace unas horas, lloré. Una de las cosas que quiero cambiar es, que no toooooooodo me afecte tanto.

Veremos si logro.
¡Feliz año! :)

27 de diciembre de 2015

día normal

Después de un rato mirando el reloj para que sean las doce, el viernes voló como arena entre mis dedos. Ese deseo que no paraba de hablarme al oído se volvió tangible, una estrella fugaz que pasó y me dejó feliz. Un diciembre que está volando y me asusta un poco, un mes de enero que me espera con mil oportunidades, como siempre.
Diciembre, tan rápido y tan intenso como siempre, el vacío y las ganas de completar cosas que me vienen avasallando hace tiempo, se multiplican por montones. Querer escuchar una canción mil cuatrocientas veces y encontrarle significados nuevos. Una calle desierta, en un lugar desierto. La luna que me abrazó todo el fin de semana, noches que no tenían final hasta que yo lo quisiera. ¿Qué hago con todo este vacío y ansiedad que me aquejan? Ah, sí. Ya sé. Le pongo música. Ya lo hice. Y viene mi respiro caminando muy despacio.

7 de diciembre de 2015

killing me softly.

Una canción triste me despierta toda esa incertidumbre que no me deja dormir. "Yo solo quería lo mejor para todos". Pero eso no siempre es posible y me parte el alma. Nadie tiene la vida asegurada y un bienestar perpetuo. Cómo unas palabras pueden cambiar todo, si pudiera callarse todo el mundo cuando tiene la oportunidad de hacerlo...
Sensibilidad a flor de piel con el caer de la noche. Perderme en los sueños y que sean tan mezclados que no sé si pensarlos de nuevo. La sensibilidad que comenté hace unos días sigue ahí. Una ansiedad que me carcome, un piso que no se mueve a no ser que yo quiera. Por suerte hay cosas que aún sirven de certeza en este caos que me rodea.

Pero escucho Killing me softly y me pongo a llorar al instante.

28 de noviembre de 2015

Move it carefully

El terror de la hoja vacía. Muchos comienzos sin final, es como si quisiera adelantar al final de la novela para saber si hay casamiento y final feliz. Hace unas semanas no podía con el final, ahora el comienzo me come el cerebro. Cuándo. Cuándo hacer algo, cuánto y cómo. Obvio, lo mejor de la vida pasa sin planificar. Pero explíquenle eso a mi cerebro.
Una calesita sin terminar, una fortaleza que sé que existe, un encuentro y una caricia. Me siento bien, pierdo un bondi y me pongo a llorar. Así de sensible soy y estoy.

Mucha ansiedad y sé que tengo la capacidad, pero no quiero presión, tengo suficiente. Estar a un mes o dos de recibirme es MUCHO.

23 de octubre de 2015

La ignorancia no es bendición

Estrés.presión, una sonrisa socarrona que me deja encerrada en los "¿Y si me dicen que no?"
Algo que me resulta tan fácil de pensar en mi cabeza. Las lágrimas se escurren en mi mente pero no salen. Las calles tenían algo para mí. Un abrigo que se escondía detrás de los colchones y la gente ocupada. Cómo afrontar un no tan fácilmente como decir "gracias". Momento crítico, bálsamo que no funciona, a las pocas cuadras se apaga mi ilusión y pienso en la mirada perdida, en esa incomodidad que por un momento fue alegría. Pensar que el problema dejó de existir y que superé todo eso. Las transformaciones no me asustan. Los retrocesos, sí.
Saber que se generan un montón de mecanismos de miedo en mí no es bueno. Un par de mensajes sin respuesta y ya entra a funcionar la paranoia.
Una canción que acompaña el día soleado. Una lluvia interrumpe mis pensamientos. Una canción me recuerda tantas cosas que me gustan y me lastiman. Esta hoja escribe palabras que no pude decir y que son este texto raro y sin cuerpo. Sin separación en párrafos, sangrías, nada.

Y siempre termino en el mismo cuadradito de texto... preguntándome si pareceré un clavo de olor en una muela careada o una cerveza caliente a las 5 de la mañana.

No me caen bien las negativas.
Y no saber que existe un feedback me hace peor.
Algo queda sin resolver.

8 de octubre de 2015

Ya no da

Silencio y que me lleve el tiempo que me tenga que llevar. Necesito callar y llevar a tierra todo lo que pienso y siento. Sentirme una molestia es costumbre y me duele. Quedar en un lugar de evidencia o vulnerabilidad. No saber interpretar todo esto. Saber los riesgos que se corren. Pensar y escuchar una canción que parece hablar por mí. Llorar y pensar en que volví a derramar lágrimas. Otra vez teniendo una sensación fea en el estómago. Y vos viéndome triste y distante, necesito escapar de este caos. Ya.

12 de setiembre de 2015

Más o menos bien

Hacia mucho tiempo no salía a ver una banda sola y sin conocerla previamente. Un sonido psicodélico que me dejó pensando mucho y un saludo que esperó mucho tiempo. La música me abrazó como nunca antes. Después una cosa llevó a la otra y terminé esperando un bondi en una parada oscura. Nunca pasó, como todo lo que sucedía en mi cabeza. Unas pitadas de faso después todo resultó más hiriente o incómodo, pero si pienso, entre nosotros quedó todo más o menos bien.

31 de agosto de 2015

Lunes por la madrugada (B)

Un domingo que estuvo bueno, estuvo raro, estuvo con sueño.
Un montón de imágenes y un viaje al pasado. Un par de partidos de fútbol a la distancia y un par cerca. Unos cuantos momentos altruistas. Una alergia que me comía el sistema inmune. Sigue haciéndolo, hasta me hizo sangrar la nariz.
Unos paquetes de Elite que esconden mi tristeza. Los silencios que todavía no conocés, que conociste hace poquito. Esos que yo uso como alertas, porque la verborragia es mi concepto usual.

Un montón de pensamientos que me inundan, una torpeza increíble. Me enojo, hablo, no hablo, chau, nos vemos. La magia de la internés. La magia de un paro que me hizo caminar mucho y perderme otras cosas que me hubiera gustado vivir, pero bueno, dicen que todo pasa por algo (?) a mí hoy me preocupa lo que NO está pasando, que es, tipo, dormir y esas cosas estandarizadas socialmente.

No, nunca o casi nunca soy asertiva hablando(te) y es muy tarde como para decir algo coherente.

Buscando una canción para musicalizar todo esto raro que vengo siendo, encontré algo que explica el momento, la canción, quién es el (te) y todo eso (?) espero.

No, ni en pedo esperen entender algo. Ni me entiendo yo. (por qué mierda hablaba en plural si son las 5 de la mañana y tengo solo a la computadora enfrente a mí)

13 de agosto de 2015

Tanzen in die Dunkelheit - wollen Sie gut

No entiendo más. No entiendo nada de todo esto. Mil reacciones que no me gustan. Una urticaria, una reacción al contacto (bueno, si lo considero contacto...) Unas 6 horas que no van a ser tales porque me colgué escribiendo una noche en blogger. Un título fallido, no hay contactos con el texto y por eso volví. Tocs periodísticos. Una duda y un tire y afloje que no termina nunca. La tranquilidad que siempre está ahí pero fría y distante a veces. Siempre. Su definición es esa: distancia. Y no la distancia de la entrada de hace 3 meses. Esa duele, esta otra, es diferente. Puedo entenderla.

Y siempre tan gentil, yo siempre tan arisca. Siempre tan indescifrable, quisiera gritar, pero lo cortés no quita lo valiente.  No entiendo nada, me quiero resignar a que no pase lo que creo, pero esperar nunca se me dio bien. Una caminata tan  torpe. Una dulzura mezclada con insultos. Será que creo una mampara para que no veas mi realidad en sentimientos. Será que estoy escribiendo sin un sentido porque, otra vez, no sé si leerás.

Brillando en lo oscuro

Hay algo real en todo esto y es: molestia e incomodidad.
Por un lado, un pibe siendo, pero a mí me rompe los huevos. Es normal. O esperable. Por otro, una conversación de sordos y una realidad que cacheteó a más de uno. Si quisiera explicarte todo lo que me pasó en 24 horas por la cabeza, no podría. Sí, hablar mucho, hablar poco, no entender, o sí, tirar un par de cables. No estaría pudiendo más con la sobredosis de cosas que me están superando. No estaría pudiendo decir más de una cosa simple. Un embole. Ojalá te des cuenta algún día. O no, ya no sé qué prefiero. Y estoy escribiendo como si vos me pudieras leer, cuando sé que es raro que lo hagas, sin que yo lo permita.


6 de mayo de 2015

So close, so far

Desde chiquita aprendí que la distancia engrandece los recuerdos. Tanto, que a veces puede lastimar. Saber que tengo solo un recuerdo de vos, luego, situaciones efímeras que no me dejan saber la realidad. Solo un paralelismo que resulta muy obvio si me propongo hacer analogías. La respuesta siempre está muy cerca, accionar o no, saber si resultará en algo positivo o quedarme en zona de confort esperando que los caminos se crucen... El problema es que la distancia pesa en mi contra. O quizás no. Decile al mecanismo de pesimismo que quizás no todo resulte como pareciera. Te odio, distancia. Me cagás hasta las ilusiones.


Tan ilusorio que asusta.

15 de abril de 2015

Ay, qué pena me da.

Muchas veces pasé por esto, más de las que quisiera.
No tener una visión clara, no saber por qué pasan las cosas. O sí. Saber que las cosas pueden repetirse... pero termino siempre igual (o no...) Si va a volver a pasar, apronto las manitos para decir que no, que otra vez no.
Igual, me resulta bizarro ver mi vida en perspectiva. Los círculos que se abren, se expanden, se cierran.
Lograr ayudar a que objetivos se cumplan, quedando estancada (o no).

Lograr ver patrones en una situación, en una cara, en una vida... ¡Hay que tener cuidado!
En un momento así, solo se puede reír.


11 de abril de 2015

Wind of changes.

Nunca un mes se me hizo tan largo. Ahora lo miro como el día siguiente a una tormenta feroz. Lo que quedó son los restos. ¡Pero los fuertes! Decisiones importantes que me hacen feliz, saber que elegir lo que uno quiere es la mejor manera de vivir. Soltando todo eso que creo que "debería ser" y empezando a sentirme un poquitito más libre. Levantando vuelo...

Creo que cuando sucede una oscuridad muy grande, siempre hay una estrella brillando en el firmamento que nos tira una guiñada y nos da una estrella fugaz. ¿será? una conversación simple, llana, en un lugar externo a mí, circunstancial. Todo se da tan naturalmente... sueños, vida. Utilitarios. Viajes. Todo me recuerda que quizás no todo esté perdido, quizás pueda mostrarte el camino, quizás me sirva para cerrar viejas heridas y perdonar, esa versión de mí que quedó herida profundamente, hoy, aprende a entender que nadie es perfecto, los errores siempre nos enseñan algo y hay que mirar atrás para entenderlo, no para lamentarse.

Paciencia, es el ingrediente necesario del cambio.

2 de marzo de 2015

mar zo

Un tiempo pasó y fue lento, rápido a la vez. Ahora dejé de pensar en pensar y en ver qué hacer de mi vida, bah, "mi vida" resulta muy generalizador. Pero bueno, pensar en demasía nunca resulta bien, quizás estaba siendo fatalista en una cosa mínima que resultó más importante para mí de lo que creía. Un viaje siempre te abre la cabeza. Un rato sin preocupaciones, sin anclas a lo que quizás podría pasar. Conversaciones sin sentido que son un mimito al alma. A veces resulta más fácil dejar pasar las cosas que enojarse por lo que pueda pasar.

Debe ser que solté los "debería" y fluyo. Quizás tanto, que me desperté un día y es casi 3 de marzo.

19 de febrero de 2015

No quiero más.

Sólo a veces me gustaría que me despertaran, que todo fuera un sueño. Un grito en la inmensidad que hoy, unos cuantos días después, quisiera ejercer en plena vigilia. Me gustaría resetearme. Una canción decía... "quisiera resetear de mi cabeza todo lo que alguna vez me hizo mal". Los recuerdos inundados de más recuerdos que no se corresponden, una inundación, una invasión. Qué tendré que aprender de todo esto, no sé. Quiero apagar mi cabeza por un momento y que las preguntas dejen de surgirme como borbotones. Las críticas, los "por qué hacés esto, pensás aquello, decís esto, reaccionás así" Así soy yo... una respuesta que quizás en mi cabeza estuvo todo el tiempo. Necesito fluir y alejarme de mis pensamientos por un momento, dejar de sentirme observada, dejar de sentir el ahogo que siento, es impuesto.

necesito despegar de todo esto, alguien que me muestre la salida.
No es tan preocupante, pero me aburre sobremanera revivir cosas que pensé que no pasarían de nuevo. Por qué, Charlie Brown, por qué.
Maldito psicoanálisis que me comiste el cerebro y me hacés replantear todo.
Quizás mi identidad movió sus raíces y necesito encontrar el camino... otra vez. O uno nuevo... no sé.


13 de febrero de 2015

Esa estrella me guía.

Impulsiva, hablo bastante (por no decir mucho) y más simple de describir de lo que me gustaría o quisiera.
El hecho de no dormir me trastoca la rutina, que dejó de existir hace poco. Ya la extraño, o no. Extraño tener alguna razón para ocupar mi cabeza. Que no se sienta el vacío de no hacer nada "productivo" y sentir que estás cada día más cerca de tu deseo más profundo.

Las ideas se escurren en mi cabeza de manera tan espontánea que resulta muy difícil manejarlas. Un llanto en pleno ómnibus no estaría siendo una buena señal. El hecho de ser efímeros me respira en la nuca, mal momento para pensar en eso, ¿por qué si la gente con 87 años no se preocupa por eso yo debería hacerlo?

Es un miedo real, que se vuelve tangible a cada segundo, jaja, pero si vamos al caso cada segundo es efímero, si pensamos fríamente en eso, terminamos (termino) enchalecada.

Cómo los gatos se dan cuenta de los cambios de humor de uno, es algo increíble. Más acompañada por ellos que nunca, encaminada hacia lo que quiero, esperando que se escurran los días, con menos ansiedad que antes o más dispersa. Por suerte.

Por suerte tengo a mi estrella brillando que me da un par de guiños cuando la cuerda ahorca y no sé soltarme.

9 de febrero de 2015

Delirium Tremens

Cuando las cosas parecen no tener mucho sentido la paz es difícil de encontrar.
Caminar y saber que el destino no está en tus manos, que lo importante está supliendo a lo urgente.

La concentración se pierde en la inmensidad de la noche. Despertarme con malestar es algo tan común que dejó de alertarme.
Archivando todo eso que me hace mal, qué más quisiera que ponerme en blanco y olvidarme.

No, no estoy mal. Estoy bien, eso creo. Fantasmas que me recorren el cuerpo blandiéndome como a una espada. Al final, llegó el día. Los temores toman lugar protagónico. Buscando respuestas para algo elaborado mentalmente.

Quizás la impulsividad tenga respuesta en lo incierto, hasta la existencia es un riesgo. Nunca se sabe, podés estar respirando ahora, y mañana morir.

Así de caótico es todo, así de imprevisto.

Lo que resulta incómodo es pensar tanto las cosas y que se mantenga todo impávido, soy un engranaje dentro de un reloj.

Las relaciones interpersonales requieren necesariamente un otro, ideal o falible, porque, "Puede fallar", dicen.

La única pregunta que rige mi cabeza es: ¿fallará?

6 de febrero de 2015

Jaja, la vida sigue.

En lugar de darle la importancia necesaria a lo que tengo que hacer, estoy acá, tecleando. Cómo una canción, unas simples palabras pueden quebrarte el alma en varios pedazos, no lo sé. Pero sucede. Llamale como quieras, tristeza, vacío, lo que quieras.

Soledad, una elección o una fuerza más grande. No sé. Nunca pensé decir tanto las palabras "no sé" para describir algo.
Me... aburre pensar.
Me aburre entristecerme, otra vez lo mismo, otra vez.
Las mismas miradas me leen y me interpretan según lo que creen que me sucede.

Esperando... espérenlo... espérenlo... y jaja, la vida sigue.

Contenido latente vs. manifiesto.

Nunca imaginé que los días iban a pasar tan lentamente. Se escurren como la sangre espesa en un dedo recién herido. Sentís el dolor y lo soportás, pensando que ya va a pasar.

Con el tiempo es igual. No sé qué irá a pasar, en ninguna de las puntas de mi vida. Eso me molesta demasiado, quisiera que me despierten el martes y vemos.
Por suerte tengo una razón para desaparecer parcialmente del universo, la facultad.

Asimismo, me molesta la fanatización de algunos con ésta, no es la razón de la existencia, es una de las estructuras en las que podemos apoyarnos para construirnos como personas abstractas, pensantes.

Se ve que hay gente que no soporta el vacío de vivir sin una rutina, hay otros a los que la rutina les pesa... quizás porque esta situación se torna desigual, quizás porque estudiar es visto como una situación de comodidad... se lleva mucho más estrés que el que se piensa desde el exterior.

El exterior... también esto es algo construido, desde ese punto de vista, todo lo que no soy yo es exterior a mí...

No sé, necesito enfocarme en lo urgente y deslizarme por lo necesario... parece que no se acciona nada si no lo hago yo. Será cuestión de dejar de perderme en los sueños un tanto perturbadores que hace días me aquejan.

Despertarme y decir: ¿fue real? ¿fue un sueño? ¿dónde estoy?
pellízquenme y háganme dormir, el sueño es construido por mí... ya sé que eso es evasión y que no hay que analizar tanto los sueños, pero, ¿qué se hace cuando se vuelve tan vívido?


5 de febrero de 2015

dejar hacer, dejar pasar, no sé.

Dejar hacer, dejar pasar
ojalá pudiera zafar
de lo que mi mente va a pensar

no sé nunca qué camino tomar
porque la vida me va a voltear
cuando creo que le gané
me demuestra que no lo logré

estas torpes palabras tampoco dicen nada
yo quisiera perderme en el silencio
pero salen de a montones como el viento.

la dependencia no es así
la dependencia no está en mí
quiero desaparecerla, ya se fue.
no quiero buscarte ni encontrarte
quiero saber que estás ahí.

quisiera encontrar un sentido a lo que estoy diciendo
seguro lo estás leyendo y no entendés por qué lo digo
tampoco yo lo tengo claro
no es fácil vivir, querido amigo.

mi vida es demasiado fácil
quizás por eso no tiene sentido
levantarme de mañana
para ver pasar los días, incansables
la potestad de cambiar la perdí hace un tiempo
junto con mi cabeza.

Salir

Dicen que la música acompaña a las personas. Que cuando todo parece ser oscuro, es esa luz que te puede iluminar. Dicen que cuando te enfermás, es porque hay cosas que piden salir a esa luz. Pero... ¿y si lo que te enferma en primera instancia es una situación? La aceptación es complicada, sentir es un torbellino, la vida es un momento ligado a otro, cómo saber qué camino tomar, capaz que escuchar tantas opciones me está mareando un poco. "Deberías" es la palabra que más escuché en este último tiempo. ¿cuánto tiempo? Meses, años, siglos, toda mi vida, no sé. Será que el ser humano está tan anclado a las categorías que necesita aplicarlas a cada respiro y paso que da y cuando alguien (en este caso vendría siendo yo) no se adecúa a sus estándares, le dice las temidas palabras: "¿por qué no hacés esto?" "para mí hacés esto, y está mal, tendrías que hacer/decir/mostrar una x cosa"

Lo raro es que siempre eso que es cuestionado es el quid de la cuestión, lo que te moviliza, tus deseos, sentimientos, logros, como quieras llamarlo.
Ese objetivo se puede transformar en posible o en factible, o en un simple hecho, pero a veces los "hacé esto" nublan todo eso.

Es raro, no estoy llegando a lo que quiero decir después de muchas palabras, creo que lo que sintetiza esto es que, todo bien, pero cada uno tiene una vida, una subjetividad y una forma de existir particular.

Y cuando no lo lográs expresar, te enfermás. Como sea, pero te termina pasando.
Por eso hay que dejar ser, sentir, pensar y salir a todo lo que nos pasa.