5 de abril de 2014

historias sin terminar

Es un día en el que caminaría sin rumbo ni dirección hasta cansarme, tomar un bondi y volver a mi casa. Sí. Sería genial poder hacerlo y que la inanición no me consuma. Somos la resaca de un pasado mejor, o eso creo algunos días de mi vida. Algunos otros, los días se unen a ese "pasado mejor" de manera gloriosa, con orgullo, engrosando mis experiencias. Creo que estoy viendo el cuadrado recortado en el círculo de experiencias, sumida en la miseria que resulta de la rutina, lo que se extraña cuando el tiempo es largo y eterno. No sé qué esperar.
Quizás no hay que esperar... simplemente vivir.

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