1 de agosto de 2013

my little sunshine.

Saber qué pensar sería tan conveniente. Torbellino de emociones que se entremezclan. Saber que la seguridad es un estado mental y que todo, todo en esta vida es elección.
¿Qué pasaría sí actuara de ésta o aquélla forma? No lo sé. No me interesa. Soy fría, desafiante. Soy todo lo que nunca fui. Analizando las cosas, los objetivos a lograr, no me gusta el sabor del piso cuando me caigo, es algo a lo que estoy pésimamente acostumbrada. Sí, muy, demasiado transparente. 100% traslúcido, mi cerebro y mis funciones vitales. No sé, acostumbrada a estar frustrada. Caminé mil horas pensando cómo cambiar mis pensamientos. No lo logré. Lo que sucede conviene, dicen. Era un tope, un freno en mi mente que no me permitía avanzar.
Es una locura. Es insano, no quiero pensar más, me está destruyendo. Mucha, mucha, mucha presión.
Disfrutemos del momento a momento, explayemos los sentimientos, no tengo nada que perder. Una bajada simple y que me brinda paz. Como siempre. Con cada abrazo. Cada beso. Cada mirada. Siempre. 
Mi luz. Mi paz. 

1 comentario:

Yo dijo...

Tranquila. Las oportunidades van y vienen, no hay que frustrarse cuando no se alcanzan los objetivos. Si, pero solo un poquito. Nada más. No tanto como para que sientas cosas feas. Beso :)