13 de mayo de 2013

Iberpark

No sé qué hago tecleando con una música masoca en mis oídos. Ni trancándose lo saco. Es necesario, las palabras fluyen. A veces quiero entrar en una burbuja, protegerme de todo lo que me hace mal, después me doy cuenta que es una idea idiota, y que la vida es así, y que me hago ideas sobre personas o situaciones un tanto tremendistas.

Después viene la vida y me rompe las pelotas y me pregunto: ¿por qué? No sé, algo debo aprender de todo esto. Soy una persona feliz. No tengo nada para decir al respecto. Solo que a veces la bizarrez me rodea, y es medio molesto.

No es para que lo entiendan, no me sucede nada estrafalario, solo es asociación de música y personas.

1 comentario:

Yo dijo...

Sí, tendemos a asociar música con personas, con colores, con conceptos. Números con colores, olores con imagenes, sabores, etc. Yo siempre me pregunto; ¿Por qué el masoquismo ese de querer mirar constantemente hacia las partes "negativas" de nuestro pasado? ¿Quién carajo nos manda?

En fin, conozco la sensación. Está bueno, lo dejás bastante claro. Beso :)