24 de diciembre de 2010

Desbalance de año


Ya sé. Dije que me iba y no sé cuantas cosas más.
Pero ta, quise volver a teclear...
Ahhhh... Navidad.
Ahhh, fin de año.
Balance, ¿como catalogar el año?
¿Año bueno o año malo?
Año de cambios y aprendizajes en demasía.
Me hubiera gustado tener menos problemas, un poco menos nomás, pero bueno, como ya los pasé a la mayoría como que no me parecen tan terribles.
Dos almas hermosas me dijeron adiós para siempre.
Gente que apareció, me hizo feliz, se fue, volvió, se quedó...
Muchas vueltas.
Muchas lágrimas.
MUCHAS RISAS!
Momentos únicos, inolvidables.
Amigos varios, amigos que ocuparon un lugar en mi corazón, y que puedo decir con propiedad, son AMIGOS; están para decirte ¡pah, que demás!, y para decirte "la próxima vez sabés lo que es perder, peor hubiera sido no intentarlo"

Sigo siendo la misma de siempre en algunos casos, y en otros me siento tan distinta...
Muchos sentimientos mezclados.
Muchas veces me preguntaba al publicar cosas acá en el blog, como está vinculado a mi Facebook si valía la pena escribir lo que me pasaba...
hasta que entendí (y recordé) lo que dije hace unos meses atrás, escribo para mí.
Es hermoso que respondan a lo que escribís, pero a veces necesito escribir para hacer catársis, es necesario.

Bueno esto es como una catársis también.
Gracias a mis amigos. A esos que festejan mis logros y sufren mis heridas. Y que cuando me caigo, se ríen, me piden perdón por reírse, se fijan si estoy bien, y nos reímos juntos. Gracias a las caras nuevas que aparecieron, a los que se quedaron, a los que se fueron. A los que cambiaron mi vida.
A mis padres, por enseñarme que con las derrotas también se aprende.
A toda mi familia por ESTAR.
A mi abuela por ser una vez más un pilar para mí, siempre lo fue, y lo va a ser. Gracias por las charlas de abuela hasta largas horas de la noche, como siempre acostumbramos.


Un año extraño. Pero con muchos aprendizajes!


Ahora sí, seguramente nos encontremos recién en el año que viene.

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