26 de agosto de 2010

Superstición

Hacía rato no escribía acá.
Necesito dormir. Necesito apagar mi mente, naturalmente.
Me gustaría poder creer.
Se me congelan los pies y mi cara no tiene expresión.
Dejo de creer que las palabras que tecleo tienen algún sentido.
Suenan tajantes en conjunto, respiro hondo para poder seguir pensando y obviando pensamientos.
Seguramente hace un tiempo atrás no resultaba supersticioso pensar en fechas y números... pero me está resultando poco casual todo.

Hacía mucho no sentía cosas tan extrañas, un rejunte. Ni siquiera la música me trae de mi cabeza (me trae es un decir, quise decir "me saca")

Días, meses, poco y mucho tiempo. Palabras que cambiaban todo, palabras que ahora resultan vacías.
Y todo lo que digo carece de sentido, y suena a canción.
Parece tonto... pero cada vez pienso más y me convenzo más de que nada es casualidad.

"Sentado en mi cuarto, simplemente haciendo nada".
Pies congelados, y mi soledad que resulta cada vez más absorvente. El hecho de que el cuarto vuelva a estar ordenado me desconcentra, seguramente si hubiera sido mi orden no sentiría la rareza que siento.

Escribo entreverado y quizás esto en Facebook no junte muchos "me gusta", volvieron los posteos catárticos.
(7), naranja. Me piden, me requieren.
Cada vez escribo más incoherentemente.
Por suerte terminó, y empezó un día distinto.
"Días nuevos vendrán cuando veas al sol de verdad"...
falta para eso, al parecer.

Y voy a ponerle play a una canción específica que daba vueltas en mi cabeza.
(ahora, respecto del título se sumó una más... que nunca pensé que acompañaría este momento)