26 de agosto de 2016

Perdido

El mismo malestar estomacal. Las mismas ganas de desaparecer. No, a vos, no te soporto. Hay gente que podría ser evanescente. Qué ganas de no estar acá y sí cruzar el charco. Qué bronca la última entrada que publiqué para no cerrar esto. Creía que había una mejor y no. Todo cambió y siempre me pregunté por qué todo termina siempre roto. Simplemente, la humanidad me dio jaqueca.

11 de agosto de 2016

Enfermo

Hace cinco minutos estoy escuchando una PNT (publicidad no tradicional) en un canal nacional. Es una compañía de acompañantes y me enfermé solo de escuchar a la que hablaba por la empresa.
Volví para poder decir lo que quiera como hacía antes, con un poco más de criterio...
Siempre lo dije... Lo haría todo otra vez. Incluso volver.

8 de junio de 2016

Fin

No siento que este blog me sirva como antes para decir lo que solía decir. Tampoco creo que nadie me lea porque esta plataforma está siendo comida por, por ejemplo, tumblr.
Así que nada, quizás algún día lo quiera hacer todo otra vez, pero todavía no.

8 de marzo de 2016

Difícil controlarme y no pensar.

Una noche más que se escurre entre mis dedos. Otra noche sin dormir por pensar. Otra noche con llanto en mis retinas porque la ansiedad me carcome en acciones múltiples, aunque hay otra calma. Ya sé de manera práctica qué es lo que quiero, sé qué cosas me molestarían y cuales no. Brillante torpeza. Quisiera venir a un paraíso en mejores condiciones. Pero siempre ha sido mi refugio en momentos de mierda, ¿por qué ahora, que sentí el sabor de la tristeza, sería diferente?
Casi dos meses sin escribir. Debería haberlo hecho antes.

12 de enero de 2016

hace rato

Hace rato que todo lo que quiero escribir me parece re choto o insulso. hace días que me falta una parte que me estaba intoxicando. hace días que no paro de llorar por las cosas más simples. hace días que también sonrío por las cosas más simples. desde el año pasado que no escribía en este blog que solo dos o tres personas leen y debería tener acceso privado, pero bueno, me da pereza.

hace días que sé cómo se van a dar las cosas, o creo saberlo, pasó mucho y feo, pasó mucho y bueno, soy un poco más grande (cronológicamente) y me falta una parte. Todo lo que quisiera está conmigo, tengo que tenerlo presente a cada momento.


hace rato.

31 de diciembre de 2015

Sube a mi cohete que cambia el año.

La última entrada fue tan emo y tan rara que estoy acá de nuevo. Nunca me gustó ni me gusta hacer balances y tampoco lo pretendo. Me desperté de manera tan automática que no parezco yo. Además creo que dormí pocas horas. Tampoco me acuerdo bien a qué hora me acosté. El calor me pegó mal. Menos mal tengo certezas en este mundillo terrible. Jaja, la más mínima inestabilidad me hacía llorar anoche, horrible. No soy de las que crea que el año cambia una situación particular que uno tenga, pero considerando mi vida, que igual cambia en tres horas, sí, lo tomo como un desafío para cambiar lo que no me guste.

Y de verdad, porque ahora abandono la vida "académica", me queda UNA materia para recibirme y... chau Liccom. No sé bien qué voy a hacer en ese momento que me digan "¡Te recibiste!" Cosa que no creo que me "digan", sino que me enteraré por Bedelías, y lloraré frente al monitor, medio saltoneando. Que me falte tannnnnnnnnnnn poquito, es una metáfora con el día de hoy. Todos saben que termina el año, hay quien lo resume (yo no resumiría el año, ni este mes, ni mi carrera) y hay quien va viendo. Yo, voy viendo. Este último mes me dio vuelta la cabeza en muchas cosas. Fue bueno, pero movilizador. Montaña rusa. Quizás por eso, hasta hace unas horas, lloré. Una de las cosas que quiero cambiar es, que no toooooooodo me afecte tanto.

Veremos si logro.
¡Feliz año! :)

27 de diciembre de 2015

día normal

Después de un rato mirando el reloj para que sean las doce, el viernes voló como arena entre mis dedos. Ese deseo que no paraba de hablarme al oído se volvió tangible, una estrella fugaz que pasó y me dejó feliz. Un diciembre que está volando y me asusta un poco, un mes de enero que me espera con mil oportunidades, como siempre.
Diciembre, tan rápido y tan intenso como siempre, el vacío y las ganas de completar cosas que me vienen avasallando hace tiempo, se multiplican por montones. Querer escuchar una canción mil cuatrocientas veces y encontrarle significados nuevos. Una calle desierta, en un lugar desierto. La luna que me abrazó todo el fin de semana, noches que no tenían final hasta que yo lo quisiera. ¿Qué hago con todo este vacío y ansiedad que me aquejan? Ah, sí. Ya sé. Le pongo música. Ya lo hice. Y viene mi respiro caminando muy despacio.

7 de diciembre de 2015

killing me softly.

Una canción triste me despierta toda esa incertidumbre que no me deja dormir. "Yo solo quería lo mejor para todos". Pero eso no siempre es posible y me parte el alma. Nadie tiene la vida asegurada y un bienestar perpetuo. Cómo unas palabras pueden cambiar todo, si pudiera callarse todo el mundo cuando tiene la oportunidad de hacerlo...
Sensibilidad a flor de piel con el caer de la noche. Perderme en los sueños y que sean tan mezclados que no sé si pensarlos de nuevo. La sensibilidad que comenté hace unos días sigue ahí. Una ansiedad que me carcome, un piso que no se mueve a no ser que yo quiera. Por suerte hay cosas que aún sirven de certeza en este caos que me rodea.

Pero escucho Killing me softly y me pongo a llorar al instante.

28 de noviembre de 2015

Move it carefully

El terror de la hoja vacía. Muchos comienzos sin final, es como si quisiera adelantar al final de la novela para saber si hay casamiento y final feliz. Hace unas semanas no podía con el final, ahora el comienzo me come el cerebro. Cuándo. Cuándo hacer algo, cuánto y cómo. Obvio, lo mejor de la vida pasa sin planificar. Pero explíquenle eso a mi cerebro.
Una calesita sin terminar, una fortaleza que sé que existe, un encuentro y una caricia. Me siento bien, pierdo un bondi y me pongo a llorar. Así de sensible soy y estoy.

Mucha ansiedad y sé que tengo la capacidad, pero no quiero presión, tengo suficiente. Estar a un mes o dos de recibirme es MUCHO.